18 ene. 2009

¿Por dónde andamos?


Estamos en el principio del segundo trimestre y hemos dado los primeros pasos en la formación en nuestro centro.

Sabemos que la inversión y sobrecarga en contenidos formativos para este curso no debería ser mucha, al menos esa fue la propuesta del profesorado en los distintos ciclos. Confeccionamos de este modo, con la revisión del proyecto anterior, un proyecto de formación integral renovado. Eludimos el abuso de las reuniones en gran grupo para centrarnos en el trabajo de los distintos equipos. Sin embargo, consideramos el seguir con algunos mínimos anclajes indispensables durante el curso: las tic y su uso en la gestión y la docencia, una escuela para la lectura, la escritura y la conversación, programaciones didácticas y de aula que vayan dando importancia a las tareas de cada unidad o grupo de ellas, los compromisos educativos y de convivencia, las altas capacidades y la medida de los aprendizajes como un sustento para la mejora...

En fin, la reflexión en torno al aprendizaje de nuestros escolares y la profunda selección de contenidos curriculares que los centre. Todo ello, en un marco de coparticipación y prudencia, ajeno a las reformas impuestas y las limitaciones de una escuela que sólo persiga un rendimiento a corto plazo, con coherencia e integración de lo que nos sirva a los fines que perseguimos.

Por tanto, el diseño es básico en la eficacia educativa. En base a lo cual consideramos la planificación, no un fin en sí mismo inútil y burocratizada, sino una apuesta por la organización de nuestras enseñanzas de modo efectivo. Se incorpora, no obstante, modelos tradicionales de enseñanza y aprendizaje que casan muy bien con las aportaciones de las competencias básicas a las diferentes materias: proyectos, tareas, centros de interés, juegos de rol, investigación y trabajos, murales, cartas y comunicación, paquetes de trabajo con todas las formas de contribución posible, encargados y responsabilidad, etc...

La organización del aula y del centro tendrá que ir cambiando poco a poco de tal suerte que el aprendizaje se vaya adaptando cada vez más a las distintas formas de aprender de nuestro alumnado y aproveche las diferentes inteligencias y la potencialidad de su cerebro.

No queremos parecer demasiado teóricos aunque consideramos que sin unos sólidos cimientos no existiría una buena práctica. Tratamos simplemente de resumir a grandes rasgos lo que se hace y se podría hacer en nuestro centro. En él abundan los ejemplos que ilustran el modelo que proponemos y animo a aquellos que quieran compartirlos que den el primer paso. Por ejemplo:
  1. Alguien debería abordar la tutoría entre iguales entre otras medidas de refuerzo y atención a la diversidad.
  2. Alguien más el proceso de redacción y escritos en el aula.
  3. Un compañero o compañera la utilización de los blogs educativos y el etiquetado social.
  4. Otro, los paquetes de trabajo y los encargados o responsables de llevarlos a cabo. Alguna compañera las tareas integradoras en el aula y fuera de ella.
  5. La creatividad en los textos y en la expresión artística sería otra fórmula.
  6. La convivencia y la resolución de conflictos, un tema más.
  7. Profundizar en la participación familiar y los talleres de padres, algo que sugirieron las compañeras de Educación Infantil.
  8. La revisión y diseño del perfil del delegado de padres.
  9. Los diseños y programas para el aprendizaje profundo.
  10. La medida del aprendizaje y el uso de las hojas de cálculo.
  11. ¿Por qué no las presentaciones del alumnado y la edición última y publicación de cualquier trabajo?
  12. Nuevas formas de contagiar la lectura y de hacer de mediadores emocionales entre los libros y los niños y niñas.
  13. Pensar,hablar y preguntar. La dialéctica del diálogo continuo.
Una lista de temas en los que poder profundizar.



Ángel Pérez Gómez nos habla con pasmosa sensatez de las competencias básicas. Ver en el vídeo:
http://213.0.8.18/portal/Educantabria/Congreso%20Competencias%20Basicas/Flash/ANGEL_PEREZ_GOMEZ/ANGEL_PEREZ_GOMEZ.swf

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